Los que somos de la época de la Bruja Avería y Cía. se ve que tenemos estas premisas de la Bola del Cristal marcadas a fuego. Realmente, aunque uno no de daba cuenta entonces, era un excelente programa.

Viene al caso la frase para hablar un poquito de las organizaciones de evaluación. Quizá en España no tenemos demasiada tradición (ni de organizaciones de evaluación…ni de evaluación tampoco, claro), pero se van abriendo espacios. Hace unos seis años surgió la Sociedad Española de la Evaluación, en un modelo similar al que existe en un buen número de países: me refiero a las organizaciones nacionales/estatales de evaluadores/as. La verdad, no acabo de entender porqué fue subtitulada “…de Evaluación de Políticas Públicas”. Lamentablemente me perdí el arranque y no se si lo de públicas es una concepción centrada en la acción (las actividades evaluadas) o en el agente (vaya, administración pública). Será cuestión de preguntar.

Las asociaciones profesionales son espacios privilegiados para cualquiera interesado en una determinada rama. La evaluación es también una profesión y las asociaciones vienen desarrollando una extraordinaria labor de dinamización de la profesión. Como puede observarse, soy creyente fervoroso. Y es que, contra todo pronóstico, mi primera conexión con este mundo fue en la Asociación Americana de la Evaluación (AEA, Estados Unidos), en su fantástica macro-Conferencia Anual del 2001. Una experiencia que recomiendo a todo forofo del tema, al menos una vez en la vida.

Comento estas cosas, porque tengo la sensación de que, como en otros espacios, hay poderes a los que interesa que la gente de la Evaluación no se organice. Divide y vencerás. Animo pues a la participación colectiva. Los que somos de la Península Ibérica tenemos una oportunidad en la SEE. Yo haré lo propio y me apuntaré de socio, que siempre lo pienso y siempre se me olvida. Ah, y de paso, echad un vistazo a la propuesta de Conferencia de este año (son bienales, así que no os la perdáis o tendréis que esperar hasta 2009). Yo seguro voy, y además me viene de maravilla, pues empalma perfectamente con el Congreso Anual de Proyectos de Ingeniería, mi área docente de referencia, donde también se está abriendo en los últimos años un espacio para hablar de temas de Cooperación y Desarrollo.