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Ayer charlaba con mi querida amiga Dina Mabel López, del Programa Especial para la Seguridad Alimentaria (PESA-Centroamérica), y me recordaba la importancia de la participación de la ciudadanía en los procesos de desarrollo municipal. La participación, como la libertad, es un concepto que nadie acaba de definir con exactitud pero que todo el mundo entiende. Nuestro problema como sociedad, en muchas ocasiones, reside en no saber muy bien cómo organizar eficientemente el modo en el que todos, o una gran mayoría, podemos tomar parte en el proceso, en las decisiones, en la construcción.
Hace tiempo descubrí una iniciativa en Cataluña que me parece muy interesante en este sentido. Delibera es un modelo de participación que conjuga muy bien el uso de nuevas tecnologías con un un proceso sencillo y accesible a la mayoría. Mediante un sistema de consulta y voto codificado en colores, Delibera permite a un gran número de personas de diferentes grupos sociales, colectivos, etc. tomar parte en un proceso público deliberativo. Como reza su página “hi ha molta gent, poc temps y molts temes a tractar” (hay mucha gente, poco tiempo y muchos temas que tratar). Internet juega en este modelo un papel de gran relevancia. Mediante el sistema Delibera, es posible crear y gestionar foros de consulta con gran facilidad. El sistema de “votación” es sencillo y puede hacerse también vía Internet.

A pesar de que pueda parecer que no hay nada de novedad en ello (tirando de biliografía, los colorines me recuerdan algo al Ábaco de Régnier), creo que la gente de Delibera ha logrado desarrollar un modelo que conjuga sencillez, versatilidad y eficiencia sin pecar de falta rigor. Algo poco usual. Y a las pruebas me remito: mirad su amplísima lista de clientes, principalmente (y de ahí este post) adminsitraciones públicas locales.

¿Y qué hay de la evaluación? He intentado ver ejemplos pero no encuentro demasiado. Entiendo que el sistema de votación podría facilitar mucho las cosas en cuestiones de diseño, desde lo más macro (políticas) hasta lo más micro(proyectos), por ejemplo en la selección o priorización de alternativas.

Resumiendo: una buena herramienta que poner en nuestra chistera. Sería fantástico que esta gente “liberara” su sistema, y en un símil Microsoft vs. Linux, socializara su desarrollo. Sería muy buenopara todos, y estoy convencido de que incluso sería aún más rentable para la empresa. Pero quizá eso es cosa de la economía del futuro y, lamentablemente, demasiadas empresas españolas todavía juegan en el tablero del siglo pasado.