Hace unos días, por pura casualidad, tuve la oportunidad de intercambiar algunas impresiones con Miriam Arredondo, del área de Evaluación de la Dirección General de Planificación y Evaluación de Políticas de Desarrollo (por cierto, con una web rígida donde las haya). Coincidimos en Quito en una reunión informal, y comentamos, entre otras cosas, la inminente presentación en sociedad de la nueva Metodología de Evaluación.

No puedo hacer una valoración, porque obviamente no conozco nada en detalle…todavía. Pero aviso a navegantes: parece que la cosa va en serio y estamos entrando en una nueva era en nuestro país, por lo menos en cuanto a Evaluación en el ámbito de Cooperación al Desarrollo se refiere. Es una buena noticia. Me gustó mucho la idea de “promocionar” su uso por medio de: a) formación EN TODO EL TERRITORIO (no solo en la capital); b) un papel de acompañamiento de la DGPOLDE a los actores que lo requieran en los primeros pasos de aplicación de la metodología. Se refiere esta segunda cuestión, en especial, a los gestores de evaluación, figura absolutamente habitual en muchos organismos de cooperación internacional, pero prácticamente desconocida como tal en nuestro país.

Me parece muy acertada la estrategia, ya que probablemente parte del ostracismo en el que cayó el trabajo realizado hace 10 años por el IUDC fue debido a la falta de socialización de la propuesta. Parece que este mes de junio ya tendremos una primera publicación y las primeras actividades de difusión. Del trabajo metodológico se ha encargado principalmente (además de la DEGPOLDE, claro) el Instituto de Desarrollo Regional de la Universidad de Sevilla, con Cármen Vélez a la cabeza del proceso.

Esperamos ansiosos el estreno.