Un artículo sobre paracaídas. Lo leí referenciado hace unos meses en una fantástica discusión sobre RCT (grupos aleatorios de control, en sus siglas en inglés) que tuvo lugar en Evaltalk, a raíz de la polémica suscitada en el sector por la publicación del informe “When we ever learn?” que ya comentamos aquí en un post previo.

El comentario, irónico y ciertamente acertado, hacía referencia a un artículo sobre las posibilidades reales del uso de un modelo tan rígido como el que impone el diseño experimental clásico. Creo que el título lo dice todo (traducción libre): “Uso del paracaídas para prevenir muerte o trauma grave relacionado con el reto gravitacional: revisión sistemática de los grupos aleatorios de control

De las conclusiones finales, se extrae (traducción libre, de nuevo, esta vez pongo el texto original también):

“As with many interventions intended to prevent ill health, the effectiveness of parachutes has not been subjected to rigorous evaluation by using randomised controlled trials. Advocates of evidence based medicine have criticised the adoption of interventions evaluated by using only observational data. We think that everyone might benefit if the most radical protagonists of evidence based medicine organised and participated in a double blind, randomised, placebo controlled, crossover trial of the parachute”

(Del mismo modo que en un importante número de intervenciones que tienen como objeto la prevención de enfermedades, la efectividad del paracaídas no ha estado sujeta a evaluaciones rigurosas mediante el uso de grupos de control aleatorios. Los partidarios de la medicina basada en evidencias han criticado la adopción de intervenciones evaluadas únicamente por medio de datos observacionales. Pensamos que todo el mundo saldría beneficiado si el defensor más radical de la medicina basada en la evidencia organizara y participara en un experimento del paracaídas en un formato aleatorio cruzado, con control de doble ciego y control de placebo.)

Vamos, que quien dude de la evidencia basada en la observación, por favor se nos tire del avión a pelo. Seguramente estos mártires de la ciencia y, de paso, del buen gobierno, nos harán un gran favor a los pobres mortales.

Yo por de pronto, me quedo de observador. Y si puede ser, no participante (por lo que pueda pasar).