Soy un convencido de las redes sociales y del potencial de las TIC para promover procesos de cambio, de todo tipo. Ejemplo de ello es esta entrada: el mes pasado se producia un interesante debate electrónico en un foro al que estoy suscrito (y que como es habitual en estos casos, soy incapaz de seguir al día y mucho menos de aportar nada relevante). Se trata del foro del Mapeo de Alcances, una propuesta del IDRC que ya hemos mencionado en anteriores entradas.

En él, unos compañeros suizos del AGRIDEA – Developing Agriculture and Rural Areas, planteaban la eterna discusión sobre las limitaciones del enfoque de Marco Lógico como herramienta de planificación y/o de evaluación. Lo que me pareció interesante, y comparto con vosotros/as, fue que además de la crítica a la ortodoxia inherente al método, se hacía una propuesta para incorporar nuevas capacidades y reducir la rigidez a través de la incorporación de estrategias propias del Mapeo de Alcances (que a aprtir de ahora citaremos como OM en sus siglas en inglés).

Sin entrar en el meollo del debate, que llevaría mucho tiempo y espacio, me gustaría resaltar algunas ideas. Por un lado, contrariamente a la creeencia habitual, el EML tiene carencias en lo OPERATIVO. Se ha convertido en una herramienta-modelo en las relaciones entre instituciones de la Cooperación Internacional, lo que supuestamente ha mejorado su capacidad “operativa” de acción. Pero si pensamos en el objeto del EML, que es la intervención en sí, cualquiera que haya hecho una Matriz de ML se habrá topado con la dificultad de describir mecanismos “en la práctica”, cambios de conducta, organización del proyecto para su ejecución.

Una segunda cuestión es la incapacidad del EML de mostrar el trazado del proyecto. El propio IRDC presentó en 2001 una ponencia en la Conferencia Anual de la AEA sobre la posibilidad de dotar al EML de perspectiva temporal, tanto en su fase de diseño como en posteriores monitoreos y evaluación (presentando una interesante “mutación” del EML llamada ‘Temporal Logic Model’, del que curiosamente, no he sabido más). El EML no nos permite apenas dotar al diseño de una perspectiva de evalución, ya que la variable temporal sólo actúa en la definición de hitos, por ejemplo en metas o en umbrales de los indicadores objetivamente verificables.

Ambas cuestiones son CLAVE para la evaluación con EML. En el primer caso, sin capacidad de describir cambios operativos no podemos reconstruir Teoría de Programa, no podemos establecer cadenas causales de resultados, en definitiva no podemos justificar el alcance de determinadas metas a partir de lo ocurrido en el proyecto. Y lo que es peor, no podemos aprender del propio proyecto en cuanto a las estrategias de cambio más exitosas. En el segundo caso, la falta de perspectiva temporal nos dificulta el establecimiento de ciertos modelos de evaluación, que tienen en cuenta la perspectiva temporal, como podrían ser los modelos cuasi-experimentales y no experimentales destinados a la medición del impacto.

En la discusión, los amigos suizos, encabezados por Daniel Roduner, nos ilustraron algunas de sus ideas de “fusión” con esta animación en PowerPoint (Marco Lógico y Mapeo de Alcances). Prometo traducirla al castellano en cuanto me sea posible.