No se si alguna vez les ha llegado la cantinela, pero a mi me empieza a sonar demasiado. Parece que se extiende en España algo cercano a una “leyenda urbana” que vendría a justificarnos que los fondos de Ayuda al Desarrollo generados desde las administraciones locales (Comunidades Autónomas, Diputaciones, Ayuntamientos) son “más” en todo: más eficientes, más orientados a necesidades de los más desfavorecidos, más consensuadas con las ONGD…

Creo que hace mucha falta, YA, entrar en serio en una dinámica de fomento de la cultura de evaluación en estos espacios. Algunas pistas que apuntaban esta necesidad ya nos las ponía, negro sobre blanco, Carlos Gómez Gil, en su publicación “La cooperación descentralizada en España: ¿motor de cambio o espacio de incertidumbre?“, editada por Bakeaz en 2001.

Ya comentamos en una entrada anterior el caso de la Cooperación de la Generalitat Valenciana. Para su deleite, y para que mantengamos en alto un espíritu crítico en todo momento, aquí dejo un par de “perlas” (gracias, Iván). Les aseguro que no tienen precio: una intervención de la alcaldesa de Lasarte, sra. Uchueguía, vice-presidenta del Euskal Fondoa y Presidenta de la Comisión de Cooperacion al Desarrollo de la Federación Española de Municipios y Provincias. Juzguen ustedes mismos.