Esta mañana he tenido mi primera experiencia como particpante en un proceso en el que los facilitadores han empleado Metodología Apreciativa. Así traduce Carme Trinidad, de la Escuela de Prevención y Seguridad Integral de la Universidad Autónoma de Barcelona (entre otras muchas actividades, según me cuenta), la denominación anglosajona Appreciative Inquiry. Ha sido una grata sorpresa, ya que la metodología me había salido varias veces en referencias, e incluso tenía pendiente trabajar más en detalle una publicación de New Directions in Evaluation coordinada por Hallie Preskill y Anne Coghlan dedicada en exclusiva al uso de esta metodología en Evaluación.

    Muy básicamente, desde una óptica de aplicación en diagnóstico/planificación, supondría un cambio de planteamiento hacia un supuesto “positivo” tanto en visiones como en, sobre todo, actitudes. Creo que esa es una de las cosas que mejor ha sabido transmitir Carme, y que intuyo que debe ser la clave del éxito. El término “apreciativa” vendría a sugerirnos más valorar/dar valor, poner en valor, destacar, tener cariño, sentir orgullo/satisfacción por algo, más que la intepretación descriptiva, del tipo “se aprecia en la siguiente figura…”. De este modo, frente a pradigmas más clásicos de análisis a partir de la identificación de problemas, necesidades, etc., la MA (me perdonen por la abreviatura recién inventada…) nos encamina a descubrir y a arrancar nuestro análisis desde lo que apreciamos en el entorno de trabjo, las experiencias positivas, los hitos que recordamos como potencial de la organización, o cuestiones similares.

    Y siguiendo en lo básico, un detalle bien simpático. Las tradicionales denominaciones de las fases metodológicas, se reconvierten a: Descubrimiento, Ensoñación, Diseño, Destino. La puesta en práctica, como no podía ser de otro modo, es muy participativa, con las ventajes y los riesgos que siempre conlleva esto.

    No he contado el contexto: se trataba de un taller para el desarrollo de la Estrategia Valenciana de Educación Ambiental para la Sostenibilidad, en particular la mesa dedicada al sector ‘Universidades’. Por ahora hemos hecho descubrimientos y ensoñaciones. Si tuviera que ir haciendo balance, por los resultados diría que esto no sirve para nada😉. Pero como todavía tengo un poco de fe en el proceso, vamos a ver por dónde nos lleva, a los del taller y al trabajo de los compañeros que dinamizan este trabajo (vaya por delante mi felicitación, que lo tienen todo muy bien preparado).

    Como no podía ser de otro modo, he aprovechado para exprimir a Carme y aquí os dejo el enlace que me ha recomendado, que además es lo único que por ahora puedo referir en español.